Cómo motivar a tus hijos a leer: 5 Tips

Cómo motivar a tus hijos a leer: 5 Tips

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Según los teóricos especialistas en la materia, leer es un proceso que revela la alta complejidad que tiene la mente humana; inclusive se podría afirmar, que es una de la actividades exclusivas de los hombres.

Analicemos un poco lo que leer implica;

por un lado, el escrito es la extensión de la memoria y la imaginación de los autores; que a su vez, como en un efecto dominó, activa nuestra propia memoria e imaginación; y permite que se generen conexiones neuronales que originan conocimiento, e inclusive estimula nuestro sistema límbico, es decir el relacionado con los sentimientos y emociones.

Entonces, se podría afirmar que leer, es una actividad que ejercita nuestro cerebro directamente, y allí radica su importancia. Ahora que sabemos porque es importante leer, les compartimos algunos trucos para motivar a tus hijos a leer más.

1. Tomar en cuenta la singularidad de su hijo

Todos somos diferentes, somos un mundo diferente que responde a diferentes características como nuestra personalidad, edad, sexo, lugar donde crecemos, etc.

Es por esto que antes de buscar motivar a nuestros hijos a leer, es importante  comprender esta singularidad.

Por ejemplo, conforme crecemos, maduramos facultades superiores y nuestra capacidad a interpretar y filtrar información va mejorando. Es por eso que se recomienda que la información que se le presenta a los niños responda a la edad que tiene.

Por ejemplo, las oraciones cortas funcionan mejor con los más pequeños, y las oraciones largas con los mayores. Es más atractivo para un niño pequeño encontrar una oración con un sujeto que cumple una acción acompañado con muchos dibujos, que un texto lleno de líneas.

Más allá de un tema de género, se sabe que biológicamente los niños tienen más testosterona que las niñas, por lo que en general (siempre hay excepciones), los temas que les interesa son diferentes, a los niños estarán más inclinados con temas en referencia a la acción, mientras que a las niñas los temas relativos al cuidado de otros les llamará más la atención.

Otro punto a tomar en cuenta, es que los órganos sensoriales, por ejemplo la vista o el oído, no son en todos iguales. Existen estudios estadísticos que nos confirman que los niños de ahora suelen presentar más problemas visuales que los que se presentaban en nuestra generación; al igual que los auditivos, aunque en menor medida. Es por eso, que algunos niños tienen problemas en el colegio, se cree que tiene TDAH, cuando en realidad, lo único que tienen es mopía.

2. Encontrar lo que más les guste

Recuerden cuando estaban en el colegio, la profesora de lenguaje les “daba la tarea” de leer en sus esperadas vacaciones uno de los libros que estaban en la currícula; lo más probable es que un alto porcentaje cuestionaba lo “conveniente” de la tarea, porque no sólo interfería en sus horas de sueño y juego, sino que además lo último que les interesaba saber en vacaciones era porque un chico llamado Romeo se complicaba tanto en amar a una chica llamada Julieta, cuando existían otras damiselas en la comarca.

Lo mismo pasa con los niños, leer no debe ser una actividad impuesta, sino reflejo de un impulso libre a conocer lo que más nos interese, o saber qué le pasa a nuestro personaje favorito. Es por eso, que les recomendamos hacer una lista de los temas que más les gusten a sus hijos, y poner a su disposición material de lectura que esté vinculado a este.

3. Crear un ambiente lleno de oportunidades para leer

Es importante que el contexto en el que crece tu pequeño le de oportunidades para desarrollar este buen hábito. No es necesario que tenga un dormitorio tapizado con todos los cuentos infantiles de moda, pero si es recomendable que existan espacios llamativos pero sencillos, en tu casa que permitan generar una inclinación natural a la lectura.

Puedes, por ejemplo, poner en un espacio de su cuarto con palabras e imágenes relacionadas; y recuerda que si es una imagen que le interesa, se le hará más natural preguntarse qué dice ahí.

También puedes poner en tu refrigerador imanes con formas de letras y formar palabras, puedes empezar con su nombre, porque es un elemento directamente vinculado con su identidad, y luego agregarle acciones.

Otro consejo que podemos darte, está vinculado a la sobrecarga de carteles publicitarios que existe en la ciudad, ¡aprovechalos!, juega a quién encuentra más seguido las palabras qué ahí se exponen.

Por otro lado, si le gusta la música, aprovecha este gran recurso, imprime las letras y jueguen al Karaoke. Como te podrás dar cuenta, existen una infinidad de posibilidades, solo tienes que usar un poco la imaginación.

4. No te olvides del refuerzo de las buenas conductas

Todos repetimos las actividades y conductas que se nos hacen placenteras. Supongamos que para tu hijo, la lectura no es una actividad placentera; ya tomaste en cuenta darle a leer temas que les interesa, perfecto, vas en buen camino; para hacerlo un hábito, ¡repitelo!, pero dale un premio cada vez que tu pequeño lo haga.

El premio no tiene que estar vinculado siempre a un objeto material, puedes premiar a tu hijo con una palabra de aliento, con un abrazo, con un ¡Bien hecho!, una actividad que disfrute, como el cine o el parque; o usar la técnica de economía de fichas, que es la misma que usan con nosotros cuando nos dan premios cuando acumulamos puntos en diversos locales.

5. Lee con tu hijo

Los niños vienen con un sistema de supervivencia que incluye la imitación, es científicamente correcto decir que somos el reflejo de lo que pasa en nuestra casa. Si tu niño te ve coger un diario, ten por seguro, que inmediatamente después que lo dejes, tu hijo lo cogerá y lo ojeara.

Date un tiempo, y léele un cuento, y recuerda hacerlo con entonación, haz de la lectura una actividad emocionante con el tono de tu voz, dale vida a todos los personajes. El ritmo es uno de los elementos básicos que sólo los primates (y algunas aves) tenemos; por lo que activa instintivamente nuestros sentidos.

No olvides que cuando eras pequeño repetiste mil veces la película que más te gustó, o que viste otras mil veces los capìtulos repetidos de Dragon Ball o Sailor Moon; por lo que si tu hijito te pide que le leas varias veces lo mismo, ten paciencia, significa que vas por buen camino.

No te olvides que toda oportunidad para pasar tiempo con tus hijos es buena, y que crecen rápido, así que aprovecha para generar lazos fuertes con actividades como estás.

Esperamos que estos tips puedan ayudarte a motivar a tus hijos a leer más, y más seguido. Y que además, permitan estrechar lazos entre ustedes. Si tienes alguna consulta, no dudes en escribirnos para poder ayudarte.

¿Qué técnica te ha dado más resultados?

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